Fernando Cruz Lopez.
Si hay algo que en política no falla; es la realidad, pues siempre termina imponiéndose. Y en el caso de la capital oaxaqueña, esa realidad es contundente… no hay forma, ni matemática ni políticamente, de que Noé Jara gane una elección. No es percepción, no es narrativa… son datos duros, dolorosos si, pero reales.
Después del proceso de revocación de mandato, su nombre quedó marcado. Y en política, cuando la gente te ubica por malas decisiones, el costo es irreversible. Quien no entienda eso, está condenado a repetir el fracaso.
Sí, sabemos que hubo operación política en la capital… pero no solo fue de Noé Jara. También estuvo su círculo cercano, operadores que no solo fallaron, sino que dejaron una estela de inconformidad: Todo el grupo se quedo con los millonarios apoyos economicos destinados a los morenistas que tenian que votar por el gobernador Jara Cruz. Ese equipo politico jamas cumplió sus compromisos y dejaron una creciente percepción de abuso y desorden.
Mientras unos dieron la cara, otros se movieron en la sombra, como si nada hubiera pasado. Pero la ciudadanía no es ingenua. La capital vio, escuchó y tomó nota. Y eso pesa… pesa mucho.
Lo más delicado no es el pasado, sino el presente. Hoy vemos a un Noé Jara que sigue interviniendo sin cargo formal, sin responsabilidad institucional, pero con poder real. Eso tiene nombre: nepotismo. Y también refleja algo más peligroso: soberbia política, pero todo tiene un principio y un fin, y el final de muchos no sera la gloria, algunos de este equipo terminaran tras las rejas.
Y como si todo lo anterior no fuera suficiente, impulsan perfiles que no conectan con la gente, como el de Jorge Gandarillas, a quien pretenden hacer presidente municipal, un facturero que esta en la mira de la UIF, personaje de gris trayectoria que no genera confianza, que simplemente no levanta y del cual me ocupare mas adelante. Apostar por más de lo mismo no es estrategia… es insistir en el error.
Aquí hay una advertencia clara: quien no rompa con esas inercias, será arrastrado por ellas. En política, los grupos pesan… pero también hunden.
Hoy no es la oposición la que está ganando terreno. Es el desgaste interno, la mala operación y son las decisiones equivocadas las que están abriendo la puerta.
Así de simple…asi de sencillo.. y así de contundente. No olvidemos queen política, los errores no se maquillan: se pagan. Y casi siempre… en las urnas…Y si lo dudan, pues nos vemos en las urnas…Sigame en X como @Visionpolitica7









